Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 8 noviembre 2012

 

El gran dibujante escocés Eddie Campbell (From Hell, Alec) cuenta cómo en el número de su revista autoeditada Bacchus en el que el personaje Joe Teseo moría y se encontraba con Dios sufrió un bloqueo creativo. ¿Cómo representas un concepto tan manido y tantas veces recreado como ese? Campbell llamó a su hija de 9 años, le dio papel y colores y le dijo que lo dibujara ella. El resultado saldría en la portada de ese número y aparecería de nuevo años más tarde en El Destino del Artista (2010), muy interesante obra pseudobiográfica y metalingüística del artista en la que su hija (ya crecida) aparece incluso en una especie de fumetti (la obra abarca varios tipos de narración como la novela policiaca o la tira cómica sin ceñirse sólo al cómic tradicional).

 

 

 

No es la primera vez que Campbell protagoniza una improvisación del estilo. En el espeluznante y magistral capítulo 10 de From Hell, El mejor sastre del mundo, William Gull asesina y descuartiza a la última de las víctimas de Jack el Destripador. 38 páginas. Sin apenas diálogo. El desmembramiento de una mujer con una precisión, tanto física como histórica, quirúrgica. Un capítulo que hizo salir de un restaurante a tomar el aire dos veces a Neil Gaiman mientras el barbudo de Northampton le contaba cómo iba a ser (“el rey de los cómics de terror Neil Gaiman, señoras y señores” comentaba con sorna). Alan Moore iba enviando los guiones de las paginas a Campbell de uno a uno y ya se tenía dibujada más de la mitad del capítulo cuando el genio barbudo se da cuenta de que ha cometido un tremendo error en su exhaustiva labor de documentación. El pecho amputado de la víctima no se halló según el informe policial en la mesita de noche (donde había sido representado en el cómic), sino en la cama al lado de la pierna derecha del cuerpo. Reescribir y volver a dibujarlo para que fuera así arruinaría semanas de trabajo y modificar tan sólo la página donde se cometía el hecho erróneo dinamitaría por completo el ritmo narrativo que ha trazado Campbell. ¿Qué hacer entonces? Moore y Campbell tienen una idea de una simplicidad genial: ¿y si el asesino puso el pecho cercenado en la mesita de noche pero después se arrepentió y lo cambió de sitio? ¿Por qué no pudo ser así? Así, finalmente en el cómic se muestra a Gull mirando pensativo hacia la mesita para después colocar el pecho al lado de la pierna de la mujer.

 

Read Full Post »